LA DIFÍCIL ESTABILIZACIÓN DE LA BANDA DE MÚSICA (1986-1993)

Pasadas las dificultades de los primeros años, la Asociación continuó con el ritmo de actividades ya iniciadas, a las que se fueron sumando otras, como el concurso de Cante Flamenco celebrado el 12 de julio de 1986 en beneficio de la Banda, en el que se concedieron tres premios y se hizo divulgación por 150 peñas de Flamenco andaluzas. El Ayuntamiento de Pegalajar volvió a retomar su compromiso con la Banda subvencionando el primer premio; el segundo lo subvencionó Antonio Ruiz Ortega y otros socios; y el tercero la peña «Pegalajar» de Madrid; además colaboraron diversas firmas comerciales del pueblo.

Las asambleas de socios continuaron celebrándose anualmente a comienzos del verano, estación en que se da la mayor actividad de la Banda. Se consolidan los certámenes de bandas provinciales en las fiestas de Agosto. En el tercero, 1986, participaron las de Iznatoraf, Mancha Real, Villacarrillo y Pegalajar, certamen subvencionado por la Diputación Provincial dentro del programa de animación cultural «Entre Todos». El homenajeado en esta tercera edición fue el primer director de la antigua Banda de Música Alfonso Escamilla Roa, lo que se hizo extensivo a todos los músicos de la anterior Banda. También se consolida el día de la Asociación, terminadas las fiestas, con la tradicional barra en el Parque a beneficio de la Música y subvención del conjunto musical por parte del Ayuntamiento.

A partir de 1988, las asambleas de la Asociación, que antes se realizaban en el Colegio Público, pasan a convocarse en el Centro Social. En el Certamen de Bandas de este año es homenajeado Manuel Rosa Jiménez, director de la Banda de Mancha Real, por su colaboración con la de Pegalajar; mientras que el Concurso de Cante Flamenco es abandonado por las dificultades que entraña su organización y la escasa rentabilidad del mismo. Se sigue apostando por los actos tradicionales de rifas y subvenciones de instituciones y empresarios para el mantenimiento de la Banda.

Por otra parte, la desecación de la Fuente de la Reja en 1988 coincide con el inicio de la bipolarización de la política municipal y con un período de tensiones en la Asociación que llevaron a algunos socios a plantear cuestiones que hasta entonces no habían sido objeto de debate. Se inicia así un período difícil. Dimite el Presidente de la Asociación en 1989, y surgen comentarios de miembros vinculados a la Banda sobre su desaparición. No obstante, la Banda continuó su actividad, que le llevaba a tocar además de Pegalajar y La Cerradura, a lugares cercanos como La Guardia, Carchelejo, Arjonilla, Mancha Real o Valdepeñas, y otros más distantes como Valencia, a cuyas fallas acudió a tocar (lo que supuso un reconocimiento especial, tanto para la Asociación como para los músicos, donde disfrutaron mucho a pesar del duro trabajo y la adversa climatología de aquel año). Y en el Certamen de Bandas empezaron a incluirse otras de fuera de la provincia. Así, en 1989, intervino la Banda de Manzanares (Ciudad Real), junto con las de Canena, Valdepeñas y Pegalajar.

Comenzó a celebrarse el día de la Patrona, Santa Cecilia, con un acto festivo de convivencia de los miembros de la Asociación y músicos, con invitación expresa a las autoridades municipales, judiciales y a Cecilio Galiano, por su histórica vinculación a las Bandas de Música de Pegalajar.

Las dificultades económicas continuaron debido a la falta de subvenciones y a los importantes gastos que conllevaba el mantenimiento de la Banda, como el arreglo de instrumentos. El recorte de gastos afectó a las matrículas que la Asociación pagaba a los niños inscritos en el Conservatorio y a la modificación de la tasa fija de gratificación a los maestros, que dependería desde entonces de la percepción de subvenciones. El Presidente propuso que el Ayuntamiento se hiciese cargo del mantenimiento y pago a los maestros, quedando la Asociación como colaboradora, lo que llegó a aceptarse en aquel momento.

La formación de una Banda de Tambores y Trompetas fue uno de los nuevos objetivos que inició la Asociación en 1990, parte de cuyos fondos saldrían de una rifa. A la vez que continuaron las excursiones culturales con los músicos, este año a Nerja. Las actividades tradicionales se fueron puliendo por la experiencia, como el Certamen de Bandas en cuya edición séptima se perfilaban detalles, con edición de trípticos, megafonía adecuada, pasacalles…; la fiesta popular del día 8 de agosto; o las actuaciones en Cazorla, Mancha Real, Bailén, Torreblascopedro y Carchelejo. Los ensayos se realizaban dos días en semana, con los problemas consiguientes en torno a la asistencia, pues algunos niños iban al Conservatorio y llegaban tarde, otros asistían a los ensayos del viernes con la rondalla que dirigía Miguel por lo que tampoco eran puntuales. Existía una amplia oferta académica musical en la población.

En este período convulso de la vida política nacional, la Asociación mostró su solidaridad participando en la concentración por la Paz que se realizó en la mañana del 29 de Enero de 1991 en la Plaza del Ayuntamiento, junto con todas las asociaciones y organismos del pueblo. Como novedad, el Certamen de Bandas de este año en el que participaron las bandas de Mancha Real, Valdepeñas, Martos, Cazorla y Pegalajar, se realizó en la Plaza de la Constitución, lugar que permitía mejor audición que el Parque, proporcionando el Ayuntamiento el locutor y la megafonía. Las demás actividades en el pueblo las regía el convenio con el Ayuntamiento, que sólo subvencionaba las actuaciones en Reyes, Semana Santa, 1 de mayo, San Gregorio, Corpus, fiestas de Agosto y fiestas de la Cerradura. La participación de la banda en las fiestas de Virgen de la Encarnación, Virgen de Gracia u otras, debían ser pagadas por las Hermandades o particulares.

En el verano de 1991 la Banda hizo salidas a La Guardia (10-agosto), Carchelejo (14 y 15-agosto), Cárchel (24-agosto), y Valdepeñas (17-agosto). Estas actuaciones, fuera de Pegalajar, se remuneraban en parte a los músicos, aunque hubo socios que renunciaron a ello. Este año se acordó, a petición de los niños ir de viaje al Parque Acuático de Aquaola.

En el Certamen de Bandas de 1992, Francisco Almagro fue homenajeado de nuevo por la Asociación, como varios años atrás, con la asistencia de las Bandas de Arjonilla, Mancha Real y Pegalajar. El convenio con la Consejería de Cultura, de quien ya se recibía subvención, fue prorrogado; y la fiesta popular de Agosto que tradicionalmente se fijaba para después de las Fiestas, fue fijada al inicio. Este año en la Asamblea General, que fue convocada por primera vez también por el Telecable (televisión local), dimitió parte de la Junta Directiva de la Asociación (Presidente, Secretario y un Vocal), y la situación llevó a plantear a algunos socios la petición de que el Ayuntamiento se hiciese cargo de la Banda.

La actividad realizada en estos años por los maestros José Rojas Merino y Antonio Gómez Liétor dejó sus frutos en la educación musical de los jóvenes de la población y en una Banda ya consolidada. Las obligaciones de José Rojas Merino como alcalde de la población le impidieron continuar con esta labor, al igual que a Antonio Gómez Liétor que los últimos años había llevado gran parte del peso de la dirección. En 1993 se contrató a Antonio Ferrús Puertos, profesor del Conservatorio de Jaén, como nuevo director de la Banda de Música a partir del mes de octubre, impartiendo sus clases miércoles y viernes por la tarde.

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PRIMERA FOTOGRAFÍA CON DON ANTONIO FERRÚS COMO DIRECTOR (1993)

LA BANDA DE MÚSICA Y SU CONSOLIDACIÓN DEFINITIVA (1994-2007)

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